A partir de 1940, México entró en un largo proceso de estabilidad política y bonanza económica. El México contemporáneo abarca la segunda mitad del siglo XX que estuvo marcado por la industrialización y modernización del país; por una serie de crisis económicas en las últimas décadas; por una creciente participación de la sociedad que buscaba abrir los espacios políticos. Fueron décadas en las que se consolidó la televisión y el cine.
El país fue unido a través de carreteras y rutas aéreas. Atrás quedó el rostro rural que fue sustituido por el paisaje urbano. Las ciudades crecieron y la población, que en 1910 era de 15 millones de habitantes llegó casi a los 100 millones al finalizar el siglo.

